Jesús Almagro, cocinero del equipo de Paco Roncero en la Cena de Gala de la boda de los Príncipes de Asturias

Una cena de gala en el palacio de El Pardo para 345 invitados ha sido el último acto oficial antes de la boda del príncipe Felipe y el debú de su prometida, Letizia Ortiz, como princesa de Asturias. Los Reyes, Don Felipe y Letizia, ataviada con un vestido de Lorenzo Caprile, llegaron hacia las 19.45 al palacio, donde ya les esperaban parte de los comensales. Tras el aperitivo, que se celebró en el Patio de los Austrias, se sirvió una cena en el Patio de los Borbones preparada por los cocineros Ferran Adrià y Juan Mari Arzak.

La Infanta Elena y su esposo, Jaime Marichalar, y la Infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarín, completaban el grupo que dio la bienvenida a los asistentes. No todos los 1.400 invitados al enlace asistieron al acto. El selecto grupo incluía a las familias reales de otros países, algunos jefes de Estado, invitados de especial relevancia y a los familiares y allegados más próximos de ambos contrayentes.

Para realzar la ocasión los patios del palacio se adornaron con tapices de los siglos XVI al XVIII y reposteros con los escudos de distintos reyes españoles, entre ellos el del primer Borbón, Felipe V. Las mantelerías, la cristalería y la cubertería eran también de Patrimonio Nacional, mientras que la vajilla era del Casino de Madrid, por la complejidad de algunos de los platos que requieren piezas muy específicas.

La Casa Real escogió para agasajar a los asistentes un menú compuesto por platos de las 17 comunidades autónomas preparado por los dos cocineros españoles con mayor proyección internacional: el vasco Juan Mari Arzak y el catalán Ferran Adrià. El aperitivo, elaborado por cocineros mencionados, en colaboración con Paco Roncero, incluyó exquisiteces como piruletas de pistacho, crocante de maíz con guacamoles, fardos de calamar con vinagreta en su propia tinta o el bocadillo hueco de jamón ibérico.

Tres platos, postre y vinos selectos

La cena estuvo compuesta por tres platos. En primer lugar los invitados degustaron yemas de espárragos blancos de Tudela con trufa de verano y su sopa. El segundo plato estaba compuesto de rape con habitas a la menta, ravioli ibérico de tomate y vinagre de Jérez. El tercero fue pechuga de pato en escabeche ligero al vino tinto, con puré de limón.

El postre fue hecho con chocolate, coco, frutos rojos con sorbete de cítricos. Los vinos y el resto de las bebidas del aperitivo y los postres fueron escogidos personalmente por el Príncipe Felipe. Los invitados pudieron degustar un vino Clarión Viñas del Vero (Somontano Aragón), un vino blanco de Milmanda Torres (Cuenca de Barberá), un vino blanco Chivite colección 125 (Denominación de Origen Navarra), un tinto Matarromera (Ribera del Duero) y un vino M.R.Moscatel (Denominación de Origen de Málaga).

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